Honys Torres Portafolio (2019)
Wikidata: https://www.wikidata.org/wiki/Q139473696
Archivo original en Wikimedia Commons:
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Honys_Torres_Portafolio_2019.pdf
ACTIVIDADES DESTACADAS
Wikidata: https://www.wikidata.org/wiki/Q139473696
Archivo original en Wikimedia Commons:
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Honys_Torres_Portafolio_2019.pdf
En El estafador de Tinder (2024), analizo la construcción contemporánea del engaño emocional a través de plataformas digitales. Inspirado en el caso mediático popularizado por Netflix, transformo la figura del estafador en un arquetipo pop que sintetiza deseo, consumo y manipulación afectiva. Mi lenguaje visual saturado —mezcla de logos, emojis, íconos culturales y estética neo pop— funciona como un archivo crítico de la economía emocional que estructura las relaciones digitales. La obra no representa al individuo, sino el sistema cultural que lo produce.
El auge de las aplicaciones de citas ha transformado la manera en que se negocian afectos, identidades y expectativas. El caso del “estafador de Tinder”, amplificado por la serie documental de Netflix, expone una tensión central de la cultura contemporánea: la del amor como transacción, donde la ficción del lujo y la narrativa del éxito funcionan como herramientas de seducción y fraude.
Mi obra parte de esta figura mediática, pero no para ilustrarla, sino para desmontar su arquitectura simbólica. El estafador se convierte en un personaje pop que encarna la ansiedad, el deseo y la vulnerabilidad del ecosistema digital.
El fenómeno del fraude emocional en plataformas digitales no es un caso aislado, sino parte de un sistema donde:
la auto‑presentación se convierte en performance,
el lujo se usa como narrativa aspiracional,
la atención es un recurso económico,
y la confianza se vuelve una moneda intercambiable.
El estafador opera dentro de una infraestructura que normaliza la exageración, la ficción personal y la promesa de una vida ideal. Mi obra analiza esta infraestructura desde el lenguaje visual pop.
En la serie de Netflix, el personaje construye su poder a través de imágenes: jets privados, autos de lujo, ropa impecable, viajes constantes. En mi obra, estos elementos se convierten en símbolos saturados, casi caricaturescos, que revelan la artificialidad del deseo.
El lujo deja de ser aspiración y se convierte en escenografía.
El lobo trajeado representa:
la figura del depredador emocional,
la elegancia como máscara,
la inteligencia puesta al servicio del engaño,
la dualidad entre encanto y amenaza.
El sello FAKE funciona como advertencia y como declaración del sistema.
La obra incorpora:
logos de plataformas (Tinder, Netflix),
símbolos de dinero y consumo,
emojis y doodles que imitan la interfaz digital,
personajes pop que funcionan como testigos irónicos.
Este caos visual reproduce el ruido emocional de las apps de citas.
Trabajo con una estética pop saturada que me permite:
desmontar la solemnidad del discurso del éxito,
exponer la fragilidad emocional detrás del espectáculo,
usar el humor como herramienta crítica,
convertir la cultura digital en materia pictórica.
La obra funciona como un espejo deformante de la economía del deseo.
Aunque la obra se inspira en un caso real, mi interés no es el personaje histórico, sino lo que representa:
la vulnerabilidad afectiva en tiempos de hiperconexión,
la estetización del engaño,
la mercantilización del amor,
la ficción del yo como producto.
El estafador es un símbolo cultural, no un retrato.
El estafador de Tinder propone una lectura crítica de la cultura digital contemporánea. A través del lenguaje pop, revelo las tensiones entre deseo y consumo, ficción y realidad, afecto y transacción. La obra expone un sistema donde el amor se negocia como mercancía y donde la imagen —más que la verdad— determina el valor emocional.
Internacionalizar la obra no debería ser un salto al vacío ni un acto de fe. El campo artístico —en Suiza, Europa y cualquier parte del mundo— funciona con estructuras claras: instituciones, archivo, curaduría, redes y legitimidad. Cuando una “exposición” no cumple con estos elementos, deja de ser una oportunidad y se convierte en un riesgo: económico, simbólico y profesional.
Esta guía ofrece criterios concretos para evaluar invitaciones, detectar señales de alerta y tomar decisiones informadas.
Antes de enviar obra, pagar transporte o comprometerte:
Busca su nombre en Google, LinkedIn, Instagram y prensa.
Revisa si tiene exposiciones previas documentadas.
Confirma si ha trabajado con instituciones reales.
Evalúa la calidad de su web, publicaciones y red profesional.
Si no puedes rastrear su trabajo, no hay trabajo.
No todos los espacios tienen el mismo peso.
Una exposición profesional ocurre en:
museos,
galerías con programación estable,
espacios independientes con trayectoria,
fundaciones,
residencias,
universidades o centros culturales.
Si el espacio es improvisado, alquilado por días o sin programación continua, es una alerta.
Una exposición seria siempre cuenta con:
dossier curatorial,
web oficial,
catálogo o publicación,
registro fotográfico profesional,
nota de prensa o comunicado,
historial de actividades.
Si no existe archivo previo, no habrá archivo después.
La curaduría no es un texto bonito: es un marco conceptual.
Debe:
contextualizar las obras,
articular relaciones,
proponer una lectura,
generar discurso.
Una exposición sin curaduría es solo un conjunto de objetos colgados.
Una exposición internacional debe convocar a:
artistas locales,
curadores,
críticos,
estudiantes,
coleccionistas,
gestores culturales,
prensa.
Si el organizador no puede describir su público, es mala señal.
La calidad de la comunicación revela la calidad del proyecto.
Observa:
diseño gráfico,
mailing list,
redes del espacio,
constancia en la difusión,
claridad del mensaje.
Si todo se mueve solo por Instagram personal, es amateur.
Debe incluir:
fechas,
responsabilidades,
transporte,
seguro,
montaje y desmontaje,
documentación,
devolución de obra.
Sin contrato, no hay compromiso.
Pagar por:
participar,
certificados,
“visibilidad”,
“oportunidad internacional”,
alquiler de espacio…
sin garantías de archivo, público o institución, es pay-to-play. Y el pay-to-play no construye carrera.
Una exposición profesional deja huella verificable:
catálogo digital o impreso,
registro fotográfico profesional,
texto curatorial firmado,
enlace web permanente.
Si no queda registro, no existe para la historia del arte.
Si algo te huele raro:
falta de claridad,
promesas exageradas,
urgencia sospechosa,
discurso vacío…
detente. La internacionalización no se construye con ansiedad, sino con estructura.
¿Hay institución real detrás?
¿Hay curaduría?
¿Hay archivo previo?
¿Habrá archivo final?
¿Hay contrato?
¿Hay público profesional?
¿Hay red?
¿Hay difusión seria?
¿El organizador tiene trayectoria verificable?
¿El costo-beneficio tiene sentido?
Si fallan más de dos puntos, reconsidera.
Una exposición no es un evento: es un acto de legitimación, un nodo en una red, un archivo que queda.
El arte merece rigor. Los artistas merecen respeto. Y las oportunidades reales no necesitan disfrazarse.
Muchos correos comienzan con frases genéricas:
“Encontramos tu arte y nos encantó”
“Tu estilo es único”
“Queremos destacarte en nuestra selección especial”
Si no mencionan una obra específica, una exposición, un proyecto o un concepto real, es un mensaje masivo.
Regla: si te podrían haber enviado el mismo texto aunque fueras ceramista, tatuador o panadero, no es una invitación seria.
Los proyectos editoriales reales hablan de:
curaduría
contexto
discurso
investigación
diálogo con otros artistas
Los seudoproyectos hablan de:
SEO
backlinks
“quedarás visible para siempre”
“solo 10 cupos”
“especial de primavera/verano/otoño”
Regla: si suena a marketing, es marketing.
Pagar por:
impresión de catálogo
participación en ferias
producción de obra
transporte o montaje
es normal en ciertos contextos.
Pagar por:
aparecer en un artículo
ser “seleccionado”
ser “destacado”
ser “entrevistado”
es publicidad, no reconocimiento.
Regla: si pagas, no te están seleccionando; te están vendiendo un espacio.
Antes de aceptar:
mira qué otros contenidos publican
observa si hay artistas o solo empresas
revisa si el lenguaje es cultural o comercial
verifica si tienen equipo editorial real
Regla: si tu obra aparece junto a techadores, carpinterías o seguros, no es un medio cultural.
Un proyecto serio puede responder:
cuántas visitas tienen
quién es su audiencia
qué impacto han tenido otras publicaciones
qué instituciones los respaldan
Un seudoproyecto responde con:
“mucha visibilidad”
“gran alcance”
“posicionamiento SEO”
Regla: si no pueden dar datos concretos, no hay impacto real.
Frases como:
“solo quedan 2 cupos”
“decisión hoy”
“última oportunidad”
son tácticas de venta, no de curaduría.
Regla: el arte no funciona con ofertas relámpago.
Si algo te huele raro, probablemente lo es. Si algo no encaja con tu trayectoria, no lo necesitas. Si algo no suma a tu narrativa, resta.
Regla: tu tiempo y tu obra valen más que cualquier “especial”.
Respira.
No te sientas obligada a responder.
Si respondes, hazlo con cortesía y firmeza.
Guarda el correo como referencia para otros artistas.
Regla: no estás rechazando una oportunidad; estás protegiendo tu trayectoria.
residencias
convocatorias con jurado
publicaciones con línea editorial clara
proyectos curatoriales con discurso
colaboraciones con instituciones
entrevistas basadas en investigación real
Regla: si hay pensamiento crítico, hay valor.
Los artistas crecen cuando se apoyan entre sí. Compartir información es una forma de resistencia y de profesionalización colectiva.
Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a todas las personas que visitaron la exposición Paper & Pigment, que culminó el día de ayer. Su presencia, interés y diálogo hicieron de estos días un espacio vivo y profundamente enriquecedor.
Agradezco especialmente a Contemporary Art Zug y Lain Art por la impecable organización y por sostener con rigor y sensibilidad este encuentro artístico.
Mi reconocimiento también a los artistas participantes, quienes enriquecieron la muestra con obras de extraordinaria calidad, aportando diversidad, fuerza y profundidad a la experiencia expositiva.
Honys Torres
La obra Las Dos Heidis (2022) propone una relectura crítica del imaginario suizo a través del diálogo entre dos temporalidades: la Suiza rural del siglo XIX —marcada por la pobreza, la hambruna y la emigración masiva— y la Suiza contemporánea, uno de los países más estables y prósperos de Europa. Inspirada en Las dos Fridas (1939) de Frida Kahlo, la pieza articula una reflexión sobre identidad, memoria cultural y transformación socioeconómica mediante un lenguaje visual pop, saturado y humorístico.
La figura de Heidi, creada por Johanna Spyri y publicada entre 1880 y 1881, se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de la identidad suiza. Sin embargo, el contexto histórico en el que surgió la novela dista enormemente de la imagen idílica que proyecta.
Las Dos Heidis retoma este ícono nacional para confrontarlo con su propio origen y con la Suiza actual, estableciendo un puente crítico entre dos realidades históricas profundamente contrastantes.
La obra se inscribe en una tradición de dobles autorretratos simbólicos, tomando como referencia directa Las dos Fridas, donde Kahlo contrapone dos versiones de sí misma para explorar identidad, dolor y pertenencia. En este caso, el doble funciona para desdoblar un mito nacional, no un yo biográfico.
La novela de Spyri se publica en un momento de profunda crisis social y económica. Durante la segunda mitad del siglo XIX, Suiza enfrentó:
Hambrunas recurrentes debido a malas cosechas.
Pobreza rural generalizada.
Condiciones laborales inhumanas en manufacturas y agricultura.
La plaga de la papa, que devastó cultivos en toda Europa.
Una emigración masiva: entre 1850 y 1880, alrededor de 330.000 suizos abandonaron el país rumbo a Estados Unidos, cruzando Europa hasta Hamburgo o Le Havre para embarcarse hacia el “nuevo mundo”.
Este contexto contrasta radicalmente con la imagen bucólica de la novela, donde la montaña aparece como refugio moral y espiritual. Heidi es, en cierto modo, un mito compensatorio: una niña que encarna la pureza perdida en un país que atravesaba precariedad y desarraigo.
La segunda Heidi en tu obra representa la Suiza actual:
un país estable,
con altos estándares de vida,
que no sufrió destrucción durante la Segunda Guerra Mundial gracias a su neutralidad,
y que se ha convertido en un centro global de diseño, arquitectura, tecnología y cultura visual.
Esta Heidi contemporánea ya no vive entre cabras y montañas: vive en un país urbanizado, sofisticado, conectado digitalmente y profundamente marcado por el consumo cultural.
La obra contrapone dos figuras que funcionan como símbolos históricos:
Vestimenta austera.
Cabras y perro San Bernardo.
Paisaje rural.
Referencias a la vida alpina tradicional.
Esta figura remite al imaginario literario original, pero también a la Suiza pobre y migrante que la novela oculta.
Ropa y calzado de diseñador.
Un Apple Watch como símbolo de hiperconectividad.
Un bulldog francés, mascota urbana por excelencia.
Una escultura de Vitra en lugar de la cabra.
Sillas icónicas del diseño moderno:
Frank Gehry,
Eero Aarnio.
Un reloj de pared de George Nelson (Vitra), marcando el tiempo entre ambas épocas.
Cada objeto es un marcador cultural: la transición de una economía agrícola a una economía del diseño, la innovación y el consumo simbólico.
La obra utiliza un lenguaje visual saturado, cercano al pop contemporáneo:
stickers,
emojis,
palabras sueltas,
colores vibrantes,
referencias culturales híbridas.
Este estilo no es decorativo: funciona como archivo visual de la experiencia migrante, que observa, absorbe y reinterpreta la cultura suiza desde la distancia crítica del humor.
El humor, como en gran parte de tu obra, es una herramienta de:
desmitificación,
resistencia,
y traducción cultural.
Tu posición como artista venezolana en Suiza introduce una capa adicional: la obra no solo habla de la migración suiza del siglo XIX, sino también de la migración contemporánea.
La doble Heidi se convierte en un espejo donde se cruzan:
la Suiza que emigró,
la Suiza que recibe migrantes,
y la mirada migrante que reinterpreta el mito nacional.
Las Dos Heidis no es una ilustración ni una parodia: es una intervención crítica sobre un símbolo nacional. La obra revela las tensiones entre:
mito y realidad,
pobreza y prosperidad,
pasado rural y presente urbano,
identidad nacional y globalización,
memoria literaria y cultura pop.
Al igual que Las dos Fridas, la pieza utiliza la duplicidad para hablar de fracturas, continuidades y transformaciones profundas. Pero aquí, la identidad no es individual: es colectiva, histórica y cultural.
I am part of this group exhibition bringing together 16 artists exploring paper, color, and their contemporary possibilities through diverse languages and sensibilities.
I will be presenting works that engage with everyday life in Switzerland and with my ongoing visual research on the domestic, the editorial, and the migratory.
📍 Altstadthalle Zug 📅 9–12 April 2026 🕚 11:00–20:00 Organized by AC Latin Art & AZ Contemporary Art Zug
I look forward to seeing you in Zug and sharing this encounter.
PAPER & PIGMENT es una exposición colectiva presentada en la Altstadthalle Zug que reúne a artistas cuyas prácticas exploran la materialidad contemporánea a través del papel, el color y sus múltiples derivas técnicas. La muestra propone un diálogo entre pintura, fotografía, collage y gráfica expandida, destacando enfoques que van de lo íntimo a lo sensorial.
La participación de Honys Torres introduce una mirada que observa y tensiona la cotidianidad suiza desde una perspectiva migrante y editorial. Sus obras —incluyendo piezas de la colección Heidi POP— funcionan como microcrónicas visuales donde lo doméstico y lo ritual adquieren densidad narrativa.
Organizada por AC Latin Art y AZ Contemporary Art Zug, la exposición celebra la diversidad de lenguajes y procedencias, consolidándose como un espacio de encuentro y visibilidad para prácticas contemporáneas en diálogo transnacional.
The participation of Honys Torres introduces a perspective that observes and challenges Swiss everyday life from a migrant and editorial point of view. Her works —including pieces from the Heidi POP collection— function as visual micro‑chronicles in which the domestic and the ritual acquire narrative density.
Organized by AC Latin Art and AZ Contemporary Art Zug, the exhibition celebrates the diversity of languages and backgrounds, establishing itself as a space for encounter and visibility for contemporary practices engaged in transnational dialogue.
In this article, I present an interpretation of contemporary Neo Pop from within my own artistic and editorial practice. Rather than reducing Neo Pop to a superficial aesthetic of icons, saturated colors, and pop references, I propose understanding it as a critical, informed, and deeply narrative language. Through the analysis of my work Swiss Story—a piece I created in response to the 2023 acquisition of Credit Suisse by UBS—I argue that visual saturation, far from being decorative, operates as a system of signs that demands attentive and contextualized reading. My intention is to show that Neo Pop can function as visual archive, economic commentary, and political device.
When I search for “Neo Pop Art” in academic literature, I mostly find references to historical Pop Art or stylized versions that remain on the surface. However, my experience as an artist, editor, and author has led me to develop a practice that uses pop resources not to reproduce the aesthetics of consumption, but to critique it from within.
I write this article in the first person because I speak from my practice, my archive, and my reading of the world. I am not describing an external movement; I am explaining a method I construct and inhabit.
Neo Pop’s visual saturation is often interpreted as excess, noise, or mere accumulation. But in my work, every detail has a function:
characters operate as metaphors
words act as headlines
colors behave as codes
numbers function as data
composition becomes narrative
Nothing is placed randomly. My Neo Pop requires prior knowledge to be read in depth.
I conceive Neo Pop as:
a method of visual research
a form of artistic editorialization
a device that combines humor, archive, and critique
an aesthetic that uses the superficial to reveal the profound
My work Swiss Story is a clear example of this approach.
I created Swiss Story in response to the event that marked a turning point in Swiss financial stability: the acquisition of Credit Suisse by UBS in 2023. This was not merely a corporate move; it was a symbolic, economic, and human collapse.
My work does not illustrate the news. It metabolizes it.
The piece includes labels such as:
“SPECIAL DISCOUNT”
“3.000”
“CHF”
“ANGEBOTE”
“STORE”
I use this visual vocabulary to transform the financial operation into a supermarket scene. I am interested in showing how a historic institution can be reduced to merchandise, how a crisis becomes a discounted product, how collapse is packaged as an offer.
This shift—from financial language to commercial language—is a direct critique of the banalization of the event.
The work features hybrid figures, cartoon-like characters that seem to mutate between two corporate identities. These “mutants” represent:
the loss of professional identity
the forced absorption by UBS
labor uncertainty
the silent violence of mergers
the transformation of workers into corporate bodies without agency
For me, the mutants are the invisible protagonists of the crisis.
I work with:
dark humor
visual chaos
pop references
childlike characters
commercial slogans
I do not use these strategies to soften the crisis, but to expose its absurdity. In my work, humor is a surgical tool: it cuts, reveals, unsettles.
I conceive this work as an archive containing:
economic data
media references
national symbols
advertising language
crisis narratives
implicit testimonies of workers
My intention is for the piece to function as a document that demands informed reading. The casual viewer sees colors; the attentive viewer sees economic history.
Through Swiss Story, I argue that contemporary Neo Pop can be a critical, editorial, and deeply political language. Far from the superficiality often attributed to it, my practice demonstrates that Neo Pop can be a space for analysis, archiving, and visual resistance.
The critical Neo Pop I propose:
does not reproduce consumer culture: it dissects it
does not celebrate market aesthetics: it questions them
does not infantilize the viewer: it challenges them
I write this article to open a space for reflection on a Neo Pop that goes beyond icons and cartoons, using those very resources to construct complex narratives about economy, identity, and power.
This article is part of an ongoing reflection on the critical possibilities of contemporary Neo Pop. I welcome artists, theorists, and readers who wish to deepen, debate, or contribute perspectives to continue the conversation.
En este artículo presento una lectura del Neo Pop contemporáneo desde mi propia práctica artística y editorial. A diferencia de las aproximaciones que reducen el Neo Pop a una estética superficial basada en iconos, colores saturados y referencias pop, propongo entenderlo como un lenguaje crítico, informado y profundamente narrativo. A través del análisis de mi obra Swiss Story —una pieza que realizo a partir de la compra de Credit Suisse por UBS en 2023— argumento que la saturación visual, lejos de ser un gesto decorativo, funciona como un sistema de signos que exige una lectura atenta y contextualizada. Mi intención es mostrar que el Neo Pop puede operar como archivo visual, comentario económico y dispositivo político.
Cuando busco “Neo Pop Art” en la literatura académica, encuentro mayoritariamente referencias al Pop Art histórico o a versiones estilizadas que se quedan en la superficie. Sin embargo, mi experiencia como artista, editora y autora me ha llevado a desarrollar una práctica que utiliza recursos pop no para reproducir la estética del consumo, sino para criticarla desde dentro.
Por eso escribo este artículo en primera persona: porque hablo desde mi práctica, desde mi archivo y desde mi lectura del mundo. No describo un movimiento externo; explico un método que construyo y habito.
A menudo se interpreta la saturación visual del Neo Pop como exceso, ruido o simple acumulación de elementos. Pero en mi trabajo, cada detalle tiene una función:
los personajes son metáforas
las palabras son titulares
los colores son códigos
las cifras son datos
la composición es narrativa
Nada está colocado al azar. Mi Neo Pop exige información previa para ser leído en profundidad.
Concibo el Neo Pop como:
un método de investigación visual
una forma de editorialización artística
un dispositivo que combina humor, archivo y crítica
una estética que usa lo superficial para revelar lo profundo
Mi obra Swiss Story es un ejemplo claro de esta aproximación.
Realicé Swiss Story a partir del acontecimiento que marcó un antes y un después en la estabilidad financiera suiza: la compra de Credit Suisse por UBS en 2023. Este hecho no fue solo un movimiento corporativo; fue un colapso simbólico, económico y humano.
Mi obra no ilustra la noticia. La metaboliza.
En la pieza aparecen etiquetas como:
“SPECIAL DISCOUNT”
“3.000”
“CHF”
“ANGEBOTE”
“STORE”
Utilizo este vocabulario visual para transformar la operación financiera en una escena de supermercado. Me interesa mostrar cómo una institución histórica puede ser reducida a mercancía, cómo una crisis puede convertirse en un producto rebajado, cómo un colapso puede ser empaquetado como oferta.
Este desplazamiento —del lenguaje financiero al lenguaje comercial— es una crítica directa a la banalización del acontecimiento.
En la obra aparecen figuras híbridas, personajes cartoon que parecen mutar entre dos identidades corporativas. Estos “mutantes” representan para mí:
la pérdida de identidad profesional
la absorción forzada por parte de UBS
la incertidumbre laboral
la violencia silenciosa de las fusiones
la transformación del trabajador en un cuerpo corporativo sin agencia
Los mutantes son, en mi lectura, los verdaderos protagonistas invisibles de la crisis.
Trabajo con:
humor negro
caos visual
referencias pop
personajes infantiles
slogans comerciales
No uso estas estrategias para suavizar la crisis, sino para exponer su absurdo. El humor, en mi obra, es una herramienta quirúrgica: corta, revela, incomoda.
Concibo esta obra como un archivo que contiene:
datos económicos
referencias mediáticas
símbolos nacionales
lenguaje publicitario
narrativas de crisis
testimonios implícitos de los trabajadores
Mi intención es que la pieza funcione como un documento que exige lectura informada. El espectador casual ve colores; el espectador atento ve historia económica.
A través de Swiss Story, afirmo que el Neo Pop contemporáneo puede ser un lenguaje crítico, editorial y profundamente político. Lejos de la superficialidad que se le atribuye, mi práctica demuestra que el Neo Pop puede ser un espacio de análisis, de archivo y de resistencia visual.
El Neo Pop crítico que propongo:
no reproduce la cultura de consumo: la disecciona
no celebra la estética del mercado: la cuestiona
no infantiliza al espectador: lo desafía
Escribo este artículo para abrir un espacio de reflexión sobre un Neo Pop que no se limita a iconos y muñequitos, sino que utiliza esos recursos para construir narrativas complejas sobre economía, identidad y poder.
La serie Heidi POP continúa mi exploración de la identidad, la migración y la iconografía suiza desde una mirada Neo Pop que mezcla humor, crítica y afecto. Estas seis piezas funcionan como pequeñas cápsulas narrativas: cada una toma un símbolo, una tensión o un gesto cultural suizo y lo reescribe desde mi experiencia como migrante venezolana viviendo en este país.
A continuación, una lectura puntual de cada obra:
Esta pieza habla del impulso —a veces necesario, a veces doloroso— de avanzar sin mirar atrás. Heidi aparece en un gesto de movimiento, casi de fuga, recordando que migrar implica dejar algo, pero también construir una nueva dirección. El fondo vibrante y los elementos gráficos funcionan como ruido emocional: lo que dejamos atrás nunca desaparece del todo.
Aquí la estética del videojuego se cruza con la fragilidad de los sistemas sociales y económicos. “Game Over” no es derrota, sino advertencia: incluso los países más estables pueden enfrentar quiebres, fallas o reinicios. Heidi, como avatar, encarna la pregunta: ¿quién tiene el control del juego?
“Achtung” es una palabra cotidiana en Suiza, pero también un recordatorio de alerta. Esta obra dialoga con la idea de vigilancia, orden y precisión suiza, contrastada con la espontaneidad y el caos que forman parte de mi memoria venezolana. Heidi aparece entre señales, advertencias y símbolos que hablan de disciplina, pero también de tensión.
“El ofrecimiento” juega con la economía, el consumo y la promesa de bienestar. Heidi sostiene un objeto que puede ser regalo, mercancía o tentación. La obra cuestiona la idea de prosperidad como narrativa nacional y cómo esa narrativa se negocia, se compra o se vende.
La neutralidad suiza es uno de sus mitos fundacionales. En esta pieza, Heidi encarna ese ideal: pura, equilibrada, aparentemente intocable. Pero el fondo —lleno de signos, colores y tensiones— revela que la neutralidad es siempre una construcción, un equilibrio frágil entre fuerzas visibles e invisibles
El título hace referencia al estándar internacional del oro, un símbolo central en la economía suiza. Heidi aparece rodeada de referencias al valor, la pureza y la acumulación. La obra cuestiona qué significa “valor” en un país donde el oro es símbolo de estabilidad, pero también de historia, poder y silencios.
Estas seis obras funcionan como un pequeño atlas emocional: Heidi no es solo un personaje infantil, sino un espejo donde se cruzan la economía, la cultura, la memoria y la ironía. Cada pieza es una pregunta sobre pertenencia, identidad y los símbolos que construyen un país
Cada publicación es concebida, escrita, diseñada y producida íntegramente por la artista, incluyendo la gestión editorial, el diseño gráfico y la asignación de ISBN propio.
SINOPSIS DE LOS LIBROS (2026)
1. Zurich POP (alemán)
Un recorrido visual y crítico por la iconografía suiza contemporánea, reinterpretada desde el humor pop y la mirada migrante. El libro combina fotografía, gráfica y narrativa visual en un diálogo ácido con la cultura local.
2. Zurich POP (español)
Versión en español del proyecto, donde la artista profundiza en los símbolos urbanos, sociales y afectivos de Zúrich, revelando tensiones entre neutralidad, identidad y vida cotidiana.
3. Crónicas de la Piedad Reloaded
Una relectura visual y narrativa de la devoción popular, la memoria afectiva y los rituales domésticos. El libro mezcla archivo, fotografía y escritura fragmentaria para explorar la espiritualidad desde lo íntimo.
4. Diario de incertidumbre: Pandemia
Un registro personal y visual del confinamiento, la ansiedad colectiva y los gestos mínimos que sostuvieron la vida durante la pandemia. Combina texto, dibujo y documentación cotidiana.
5. De tin marín de do pingüe
Un libro lúdico y crítico que revisita juegos infantiles, rimas y estructuras de la memoria temprana para hablar de identidad, migración y supervivencia emocional.
6. Monumentos Lúdicos
Una investigación visual sobre los monumentos como dispositivos de poder, reinterpretados desde el humor, la ironía y la estética pop. El libro propone una arqueología afectiva de lo público.
7. El mal
Un ensayo visual sobre la violencia simbólica, la moralidad y las tensiones éticas de la vida contemporánea. La artista utiliza collage, texto y gráfica para explorar la sombra cultural.
8. El rey desnudo
Una crítica mordaz a los discursos de autoridad, poder y espectáculo. A través de imágenes y textos breves, el libro desmonta la figura del “líder” desde la ironía y la transparencia brutal.
9. Heidi POP
Libro central de la serie, donde la artista construye el personaje HEIDI como un arquetipo pop que refleja, exagera y cuestiona la identidad suiza contemporánea. Incluye obra, procesos y narrativa visual.
10. Detrás del espejo
Una exploración introspectiva sobre la identidad, la autoimagen y la construcción del yo. El libro combina fotografía, escritura íntima y experimentación gráfica para revelar lo que no se ve a simple vista.
En 2025, Honys asumió la curaduría de FRAUENZONE 2025, donde elaboró el texto curatorial y acompañó editorialmente a un grupo de artistas mujeres en Zúrich, consolidando un proyecto que articula identidad, territorio y presencia femenina en el arte contemporáneo. Ese mismo año desarrolló REDART 2025, una exposición colectiva en la que se encargó de la curaduría, el diseño editorial y la conceptualización visual, integrando obra, narrativa y montaje en un proyecto cohesionado.
Su práctica curatorial también incluye proyectos de investigación, como Archivo POP (2022–presente), un estudio visual sobre iconografía popular y memoria migrante que alimenta tanto su obra como sus textos críticos. En 2023 realizó la curaduría y el montaje de Zürich Polaroid en MATERIAL (Zúrich), una exposición fotográfica experimental que exploró la ciudad desde la inmediatez y la estética del registro instantáneo.
Paralelamente, Honys desarrolla textos curatoriales para exposiciones y publicaciones, y acompaña a artistas en la construcción de portafolios físicos, integrando diseño editorial, análisis de obra y asesoría conceptual. Su trabajo en diseño editorial para artistas (2022–presente) incluye el desarrollo de libros, catálogos y publicaciones especializadas que fortalecen la presencia profesional de creadores contemporáneos.
Entre los artistas con los que ha trabajado se encuentran Ana P. Velasco y Federico Guerrero Ortiz, a quienes ha acompañado en la elaboración de portafolios, diseño editorial y textos curatoriales, consolidando una línea de trabajo que combina edición, curaduría y acompañamiento crítico.